Antes que nada, queridos y fieles lectores, disculpas por mi súbita desaparición. Si, para bien o para mal, sigo vivo. Me he encontrado inmerso en una
vorágine de comida, familiares, compromisos, colas y sudores fríos llamada Navidad. Vamos, como todo el mundo más o menos. La Navidad, esa época del año que esperas con ganas, con ilusiones renovadas y que para el día 30 estás deseando que termine. Quema bastante la muy zorra.
Y esta Navidad ha habido un elemento añadido a los que ya estamos acostumbrados. No ha sido otro (redoble de tambores con platillos al final) que la huelga de limpieza en el Metro. 21 días de acumulamiento de mierda en los andenes de nuestro suburbano, al que tanto cariño tenemos ya. A la primera semana la cosa era hasta divertida. "Uy, mira, si aquí hay un periódico del martes, que traviesillos que son". "Anda, que cabrones, si los cortan en tiras para que estorbe más, que malos malosos". Pero claro, cuando empezamos a percibir con nuestros sentidos (vista y olfato, cuanto menos) algunos residuos orgánicos, la cosa se puso muy fea.
Metro de Madrid, huela. Veamos un par de fotos que hablan por sí solas.
Mierda a saco en Lavapiés, paradójico nombre en estas semanas.Más basura, y una papelera que no da crédito a lo que se le viene encima.Pero ha sido divertido. Sí, porque ya bajabas al Metro con curiosidad, ¿no?. Ale, a la aventura, a ver qué me encuentro hoy. A ver si resbalo con una piel de plátano, como en los dibujos animados. Y oye, si me ataca una rata pues ya tengo algo que contar luego a los colegas. Quien sabe, un par de semanas más de huelga y quizá habríamos tenido que
abrirnos paso en la espesura machete en mano. Pero nada, ya lo han limpiado estos aguafiestas. Una pena. Ahora si que la vuelta a la rutina es completa.
Pero hablemos de ciertos asuntos espinosos. Todos hemos visto ese magnífico documento en el que se veía un hombre encapuchado esparciendo aceite en los tornos del Metro. Si no lo habéis hecho,
aquí en YouTube está disponible. Es una actitud totalmente reprobable, lamentable. Pero hay algo que no nos han dicho, lógicamente porque no conviene
. Según mis fuentes, cercanas a todo este "embolao" (cuánto tiempo deseando decir esto, amigos), este vídeo tiene dos años. Vamos, que actual, lo que se dice actual, pues no mucho. ¿Quien se dedica a reciclar vídeos con movidas de hace años para manipular a la opinión pública? Eso, nunca lo sabremos.
Estas tres semanas de huelga me han hecho reflexionar. Por ejemplo, en lo poco que valoras las cosas que tienes siempre. La higiene se da por hecho, está ahí, pero cuando falta es una putada. Ahora sólo falta eliminar el olor a humanidad de algunos vagones, y de nuestras vidas. Aunque, lamentablemente, esto parece que no hay huelga que lo solucione.
Saludos a todos, y feliz año 2008.