miércoles, 28 de marzo de 2007

Entrevista a La Taladradora

Bueno, a la taladradora no que no habla ni tiene vida propia, a mí concretamente. Y es que Burgales, en su blog de actualidad, se ha decidido a hacerme una entrevista convencido en que tenía algo interesante que contar. Para comprobar si ha sido así o no, lo mejor es leerla:

Link a la estupendosa entrevista

Hablando de todo un poco, como debe ser. Gracias desde aquí a Burgales por haberme tenido en cuenta para su sección de entrevistas. Con esta interviú (pero vestido, que desnudo hace fresco todavía), La Taladradora avanza que habrá alguna entrevista más y asegura alguna sorpresa agradable. Estad atentos a vuestros monitores por lo que pueda pasar en los próximos días. O no.

Saludos!

Tengo una pregunta para usted

Acaba de finalizar "Tengo una pregunta para usted, señor presidente". No, no había nombres más cortos. Este programa es un formato original de la televisión francesa TF-1. La idea es buena, muy interesante, y nunca vista en este país: plantear una entrevista a un personaje relevente (en el caso de esta noche, el presidente Zapatero) por parte de 100 ciudadanos seleccionados previamente con la intención de ofrecer una fiel representación de la sociedad. Todo muy igualitario y paritario, que ahora está de moda. Y ale, cada uno a preguntar sus inquietudes y/o dudas al señor presidente. La idea, como dije antes, es más que interesante. Y de la emisión de este programa he sacado dos conclusiones destacadas y una duda algo malévola. Por partes.

La primera conclusión es que, al contrario de lo que algunos nos quieran hacer pensar, la preocupación de la gran mayoría no es si De Juana duerme en su casa o en la cárcel, o si Otegi dice tal, o si cual. Al menos, repito, de la gran mayoría. Siempre que confiemos en la transparencia del programa, hay que observar y valorar que el 80% de las preguntas hablaban de trabajo, de mileuristas, de sueldos, de inmigración, de cuánto vale un café con el euro e incluso hasta del cultivo de la remolacha. Eran 100 personas anónimas delante de Zetapé. Esto en el Congreso, infestado de diputados, hubiera sido muy distinto, sospecho. ¿Alguien se apuesta algo? Puede parecer una cuestión estéril, inocua, pero que debería hacer pensar a gran parte de la clase política. Y si no, peor para ellos.

La segunda conclusión que he sacado yo solito y sin ayuda está más alejada de la política, y centrada en aspectos televisivos. Dos horitas de pseudo-entrevista a Zapatero, de 9 y media a 11 y media. 15 minutos más de lo previsto inicialmente. Y sólo un corte para la publicidad, de no más de 10 minutos. ¿Veís? ¿Era posible hacerlo o no? Y nadie ha muerto, ni ha caído el cielo sobre nuestras cabezas. Está claro que es por la ocasión especial, pero ha sido un detalle, creo, digno de mención.

Y vamos, para ir terminando, con la duda dudosa. Mira que he seguido el programa abierto (de mente, se entiende). Y mira que, dentro de lo cabe, me ha gustado lo que he visto y oído. Pero la sombra de la sospecha ha sobrevolado en muchos momentos el estudio (decorado con un look estadounidense, por cierto) de Televisión Española. Y es que me cuesta creer que al menos parte de la entrevista no estuviera preparada. O eso, o que Zetapé está mucho más puesto de lo que yo creía en cuestiones remolachísticas, que también puede ser. Pero bueno, habrá que confiar.

En cualquier caso, este estreno de formato en España tiene futuro. Necesita algunos retoques urgentes (coño, ¿para qué hay 100 personas si luego solo hablan 40?), pero la intención y trasfondo son más que positivos. El día 16 de Abril será el turno de Mariano Rajoy. A ver que se cuenta.

Seguiremos taladrando. Guau.

domingo, 25 de marzo de 2007

Real Madrid, más que un club

Al contrario de lo que pueda parecer, ésta no es una entrada sobre fútbol, sino todo lo contrario. Me decido a hablar del Real Madrid al término de un fin de semana en el que no ha habido Liga, sino un partido jugado por esos mataos que van de rojo y que nunca ganan nada. La Selección, vamos. Pero bueno, al grano.

Y es que el Madrid y la crisis en la que se encuentra dan para mucho. Quedar con los amigos para ver un partido del Real Madrid a día de hoy es una experiencia bastante gratificante, siempre y cuando uno se abstraiga del partido en sí. Y para muestra, un botón. Y un botón totalmente verídico además. Hace unas semanas me encontraba soport... viendo al Madrid con mis amigos en un bar. Como la cosa no iba demasiado bien (que raro, ¿verdad?) acabamos hablando de la séptima, de la óctava, de la novena y de las alineaciones que ganaron esas tres finales. En efecto, algo no iba bien del todo.

Cuando nos aburrimos de hablar del antiguo Madrid, ese que no daba vergüenza ajena a sus aficionados, nos pasamos a otro deporte: el baloncesto o fútbol de canastas. Es un juego en el que no hay penaltys ni hay que meter goles ni nada, pero no está mal del todo. Y así comentamos la temporada del Madrid de baloncesto, y el Mundial que consiguió la Seleccion Española (sí, porque la de baloncesto si merece la pena) en Japón, el año pasado. Mientras, el Real Madrid de fúrgol seguía aburriendo a las ovejas.

Como la coyuntura no parecía modificarse un ápice (a mejor), dejamos el panorama deportivo y empezamos a hablar de nuestras cosas, de la vida en general, de los precios, del gobierno, de cómo nos conocimos, de Carolina Cerezuela, etc. Es decir, de todo menos ver el partido, que era en principio a lo que veníamos. Lo peor de todo es que los madridistas últimamente tenemos una cierta tendencia sadomasoquista, por la que, aun sabiendo que vamos a presenciar un coñazo de partido, seguimos quedando para ver la debacle con nuestros propios e incrédulos ojos. Los partidos del Madrid antes hacían afición. Ahora sucede todo lo contrario.

Sólo me queda darle las gracias al Real Madrid, de corazón. No ganaremos ningún título este año, ni al siguiente, ni los habremos ganado en los tres años anteriores, pero mejorará nuestra vida social. Que, al final, es lo importante.

Saludos desde La Taladradora.

viernes, 23 de marzo de 2007

Vuelven los piratas

Pues sí, ya están de vuelta, con Jack Sparrow a la cabeza. Y con esta tercera entrega subtitulada ''En el fin del Mundo'' se cierra la trilogía de los Piratas del Caribe. O al menos eso nos han asegurado. Antes de darle al play, aviso importante: si no has visto la segunda entrega, no lo hagas. Ver el vídeo, quiero decir. La película se deja ver, por supuesto. El tráiler es impresionante. Más de lo mismo, pero mejor.



Y por si lo quitan de YouTube (están muy tontos últimamente) aquí está el trailer en inglés

La primera (La maldición de la Perla Negra) fue una muy buena película de aventuras para toda la familia. Piratas, humor y el personaje revelación del año. El Capitán Sparrow, interpretado por el siempre camaleónico Johnny Depp. La secuela, El cofre del hombre muerto, constituye un puente (en ocasiones excesivamente largo e insustancial) entre el inicio de la saga y su cierre. Una película vacía para algunos, lenta para otros, pero con escenas y situaciones realmente memorables y un final que te deja con muchas ganas de más.

En la tercera, además del esperado final, encontraremos muchas sorpresas, algunas ya conocidas. La vuelta del malo maloso de la segunda entrega (el carismático Davy Jones), la aparición de Keith Richards como padre de Sparrow, el toque apocalíptico-oriental que invade la película, etc. Esperemos que cumpla las expectativas.

Comprad palomitas para Mayo, que vuelven los piratas. Y mejor llevadlas de casa, que las del cine son muy grasientas y caras de cojones. Consejo de amigo.

Saludos.

martes, 20 de marzo de 2007

Un día en las Fallas

Ale, ya he vuelto de las Fallas. He sacado unas cuantas conclusiones de este viaje. Y es que las Fallas tienen sus fallos (oh sí, festival del humor) Voy a intentar contar las más importantes y a ser posible de forma cronológica, siempre que mi memoria me lo permita. El primer punto, y con el que no quiero ni pretendo herir sensibilidades, es que Mestalla es feo tirando a... más feo. No tengo nada en contra del equipo, ni mucho menos, pero su visión fue bastante decepcionante.

Nuestro primer contacto con la ciudad fue algo hostil. Una coca-cola (que era alemana por cierto, de 0'33 liter) y un bocadillo costaban siete lerus. Bien, no está mal el recibimiento. Después de sacarnos el puñal que teníamos clavado en la espalda fuimos a comer a un parque. Ahí descubrimos que en Valencia, en tiempo de Fallas, hay estar alerta en todo momento. Uno no está acostumbrado a comer oyendo petardos a tu alrededor. Fumándolos quizá, pero oyéndolos no. Y allí descubrimos una variedad desconocida hasta la fecha de niño común: el petardus obligarus. Se caracteriza por tirar petardos sin que esa actividad le resulte divertida, casi de manera obligada y sistemática. No parecía humano. Estaba acompañado de otro niño de descripción parecida y comportamiento similar. Me imagino a uno de ellos diciéndole al otro, "nano, tenemos que terminar los deberes para el lunes y estudiar para el miércoles, vámonos ya a casa por Dios'', Y el otro, ''no jodas nano, que aún nos quedan 59 petardos XL y 75 XXL'' Una cosa impresionante.


El Arca de Noé version fallera. Mu gonita, si señor.



Luego vimos las fallas, ninots, o como se diga correctamente, porque aún no lo tengo del todo claro. Que vale, la mayoría son muy bonitas, pero hay algunas que me quedé yo con ganas de prenderlas fuego personalmente. Bueno, quizá no es para tanto, pero tenía que enfatizar. Lo que sí tienen todas en común es ese gusto extraño por los colores pastel y las formas redondeadas. Algo cursi a veces, levemente empalagoso. Parecen patrocinadas por Prenatal, cojones. Preguntamos a un buen hombre por la falla con el primer premio, pero nos dijo que estaba a tomar por culo. Nuestras piernas hicieron caso al señor y no hicieron ademán de enfilar el camino de la falla ganadora. Me quedé con las ganas, pero no queríamos llegar a casa con los pies por delante. Cuestión de prioridades.

Hubo tiempo para el cachondeo, por supuesto. Sin ir más lejos, se nos acercaron varios pidiéndonos fuego. Que estuve por decirle a uno, ''joder, ¿te parece poco fuego? Si casi salimos ardiendo con el petardazo de antes". Sí, porque este sábado he comprendido a aquellos valencianos que emigran de su ciudad en Fallas. Petardos y explosiones non-stop, de todos los colores, ruidos y molestias habidas y por haber. Como diría aquel, vaya manera de tirar el dinero. Para un ratito está bien, yo me llevo bien con la pólvora, pero comprendo al club de los desesperados valencianos y les acompaño en el sentimiento desde la distancia.

Por la noche la cosa ya sí que es acojonante. No hay nada como hacer un botellón en un parque, con muchos árboles, oscuro y ver luces y explosiones por todos sitios. Es como estar de juerga en Vietnam, por ejemplo. No hubo heridos, todo OK. Luego llegó la policía, alertada por una tanda de petardos de alto riesgo (digo yo, no se), llevándose servidor un amable porrazo en el culo por parte de un agente. Dicho así suena un poco mal, pero que le vamos a hacer. Mi culo aún se acuerda de su familia. De buen rollo y tal.

En resumen. Esto de las Fallas es muy recomendable, toda una descarga de adrenalina. Sobre todo si consigues sobrevivir.

Saludos!

PD: Creo que ya empiezo a comprender el significado del nombre del estadio del Valencia.

viernes, 16 de marzo de 2007

Toma Temazo (3)

Hola. Estoy haciendo la digestión, la siesta sobrevuela mi habitación (joder, parece la letra de ''Sufre mamón"), pero a pesar de estos detalles me he percatado de que ya tocaba poner algo nuevo por estos lares. Para mantenter contentos a los seguidores del blog, que digo yo que alguno habrá. Escondido, pero lo habrá. Y hoy toca... ¡temazo! Claro, se que lo estábais deseando. Si el último temazo vino de la mano del dúo Roxette, hoy vamos con un grande entre los grandes. El maestro Peter Gabriel.

De su extensa y brillante discografía (sobre todo lo segundo) podemos destacar uno de los temas más recordados y queridos (que no el mejor, ojo), que no es otro que Sledgehammer. Sí, mi nick, pero sin el tres. Canción pegadiza y con gancho comercial que arrasó en los ochenta de forma espectacular. El vídeo, como no, no se queda corto, y presenta una divertida paranoia dificilmente descriptible. Lo mejor es verlo.



Hay que ir muy fumado o tener mucho arte para realizar este videoclip, que fue premiado en diversas ocasiones. No es para menos, la verdad.

Espero volver vivo de las Fallas para contarlo. Saludos.